TEMA 9: La intervención Psicopedagógica
A muchos alumnos les pasa lo que a esta gaviota, en vez de disfrutar del proceso de aprender a volar, lo que hacen el saltárselo lo más rápido posible sin prestarle la mínima atención para llegar a la meta final.
Pero en nuestro caso lo “raro” es lo contrario que le pasa a la gaviota. En nuestras aulas lo que se minusvalora es al alumno que no aprovecha y disfruta del proceso, el alumno que no aprovecha la escuela para aprender y el que no llega a la meta.
Al igual que los padres de Juan, los padres de nuestros chicos que se preocupan por también se preguntan porqué sus hijos no siguen el mismo proceso que la mayoría, porqué no aprovechan el tiempo y porqué no son como el resto de sus compañeros.
En este caso he hablado sobre los alumnos con problemas de aprendizaje, pero también serviría para ejemplizar a cualquier niño que sea diferente al resto, bien por actitudes, por el físico, personalidad, habilidades, etc.
Personalmente no pienso que la educación deba formar a alumnos que sen iguales en todo ya que cada persona tenemos unas características y unos rasgos peculiares que nos hacen ser distintos al resto.
Por otra parte pienso que es una pérdida de tiempo pararse a aprenderse algo que no es significante, que no le llama la atención al alumno, porque seguramente luego precisamente eso sea lo que primero se le olvide. A parte de que hay que dotarles de lo que necesitan, una estrategia de aprendizaje es darles la base de un conocimiento y no profundizar mucho en los contenidos.
Realmente muchos de los contenidos que nos dan en la escuela no nos los aprendemos principalmente por eso, porque nos los meten a presión y no los interiorizamos bien, en este caso pienso que es mejor aprender poco y bien, que mucho y mal.
Como Psicopedagoga creo que dejaría volar a Juan cono quisiese, siempre y cuando no se hiciese daño ni hiciese daño a los demás. Traspasándolo a la escuela esto es, si el alumno por ejemplo no quiere seguir estudiando, le dejaría seguir por el camino que a él más le gustase, y si tuviese que permanecer en la escuela y molestase al resto de sus compañeros tomaría medidas. Es decir, le dejaría libertad, porque al fin y al cabo cada uno hace lo que le motiva, y sólo con el hecho de que le motive una cosa, ya es positivo.
Como bien dice el cuento, ¡hay tanto que aprender...!.
KRISTEL
